Frecuentemente
las personas inician una negociación buscando un acuerdo, incluso sin haber
establecido alternativas. La verdad es que no siempre el propósito de una
negociación es llegar a un acuerdo, pues el acuerdo es solo un medio para
satisfacer intereses, los propios y los de la contraparte.
Lo más
importante antes de iniciar una negociación es clarificar cuáles son mis
intereses y los de la otra parte, así
como las opciones, con sus respectivas alternativas, que pudieran conducir a un
acuerdo equilibrado que sea viable, aceptable para ambas partes.
A este
enfoque diversos autores le han dado el nombre de MAPAN, mejor alternativa posible
para un acuerdo negociado.
Casi
nunca se da una negociación en donde nuestra propuesta es aceptada plenamente
desde el inicio. Tampoco se acepta plenamente la propuesta del otro negociador,
al comenzar.
Por
tanto, al iniciar una negociación hay que tener claro que es un proceso en
donde los aciertos que coleccionemos en los pasos que se darán durante ese
proceso, son los que nos conducirán a lograr satisfacer a las partes, para
concluir con el acuerdo respectivo.
Así que debemos observar los errores que se
podrían cometerse durante la negociación y evitarlos:
-No
tener claro los intereses propios y del contendor.
-No
haber identificado las opciones que se podrían manejar para ambas partes.
-No
establecer normas apropiadas para la interacción (ej: la búsqueda de “lo justo” para ambos, pasa por revisar el
valor de las opciones para cada uno, la visión equitativa, la referencia a la
ley y la referencia a cómo se ha resuelto casos similares con anterioridad,
definiendo así, las normas).
-No
crear alternativas de acuerdo antes del inicio de las negociaciones.
Por otro
lado, las estrategias de contraatacar, ceder o romper relaciones –al menos
temporalmente como presión-, suelen ser insuficientes para llevar a feliz
término una negociación.
También
el deficiente manejo de las emociones podría conducir a una irremediable vía de
pérdida del proceso de negociación, empujando todas las acciones a un fracaso
para ambas partes.
¿Entonces cuáles son las recomendaciones para
lograr acuerdos satisfactorios, para
intereses en diferentes posiciones, a veces contrapuestos?
En primer
lugar aclarar, hasta tener un listado de los intereses, opciones y alternativas de ambas partes,
estudiarlas hasta que sean naturalmente aceptadas.
En
segundo lugar tener normas para la
interacción durante la negociación.
Y un
tercer lugar en las recomendaciones, pero no menos importante, lo ocupa la estrategia, personal, privada,
confidencial, que traza el camino y sus ramificaciones para ir alcanzando
durante las negociaciones el MAPAN.
Tengamos
presente este listado para mejorar nuestras negociaciones:
-Aclare
plenamente qué desea obtener.
-Aclare
que le aporta el alcanzar esa meta u objetivo.
-Ensaye
sus fortalezas.
-Tenga
presente sus debilidades.
-Cuantifique
qué y cuánto está dispuesto a ceder.
-Tenga
a mano, dramatizado ante el espejo si es necesario, un método y herramientas
para el manejo de sus emociones.
-Una
clave esencial: póngase en los zapatos del otro (compasión), practique la
escucha activa (escuchar atentamente para
comprender antes y responder luego).
-Siempre
proyecte seguridad, este dispuesto a reconocer un punto que Ud. no había
considerado.
-De ser
necesario, pida disculpa, esa última acción no es una debilidad y permite mayor
fluidez en las conversaciones entre negociadores, logrando para Ud. que sus
puntos sean también escuchados y considerados.
Y
finalmente analice esta fórmula que
negociadores exitosos han encontrado de mucha utilidad: negociar pasa por ganarse al negociador, es decir, crear un ambiente de confianza, basado en el respeto mutuo, que enfoque
todo el proceso en lograr un acuerdo
conveniente para ambas partes, aceptado por ambas partes, con naturalidad, sin
la impresión de un ganador y un perdedor, sino más bien con la convicción de quienes han encontrado, la mejor alternativa
posible, que llevó a un acuerdo negociado.

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